El Salario mínimo: efectos sobre el mercado laboral

Diego Morera

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Exponer efectos negativos sobre la existencia del salario mínimo es prácticamente una "herejía". Para la mayoría de personas sonará como criticar, por ejemplo, obras de caridad. Nadie se atrevería a criticar o exponer aspectos negativos sobre ello ¿no?

El salario mínimo ha sido históricamente una de las principales bazas a jugar por la mayoría de políticos, desde conservadores hasta socialdemócratas, para aglutinar votos. Pero, ¿es algo positivo? ¿Beneficia a la población? ¿Y a los más vulnerables?

Debemos entender que para que un trabajador sea contratado, debe aportar más de lo que consume o, en otras palabras, debe costar a la empresa menos de lo que acaba contribuyendo a los ingresos de la misma. Si un trabajador cuesta al empleador 2.000€ al mes, este debe producir, como poco, algo más de esta cantidad. Si fijamos un salario mínimo, todo trabajador, para que sea contratado debe producir por encima de ese salario (o al menos en una empresa cuyo objetivo no sea quebrar, que entiendo, serán todas) , sobre esto, no hay debate. El coste de ese trabajador no sólo será el salario que acaba percibiendo sino todos los costes para la empresa asociados a ese salario (como contribuciones a la seguridad social, por ejemplo). Por tanto, ese trabajador debe producir, no solo por encima del salario mínimo sino por encima del coste total que supone para la empresa (que será significativamente superior a ese salario mínimo).

Esto levanta una barrera para quienes son menos productivos,  porque ¿quién podría no producir por encima de ese coste? Jóvenes recién incorporados al mercado laboral, inmigrantes con distintas barreras como el idioma o trabajadores con formación menos específica. Un mínimo salarial fijado artificialmente, que por supuesto, será distinto al que fijaría el mercado para estos colectivos menos productivos, les expulsará del mercado y acabarán desempleados o en el empleo informal. Alimentando grandes tasas de paro. 

Esto se entiende pero claro, si no hubiera salario mínimo la precariedad laboral sería la norma, ¿no? Los empleadores pagarían lo que quisieran a sus empleados, tratarían de reducir los costes al máximo y exprimirían hasta la saciedad a estos trabajadores.

Nada más lejos de la realidad. En mercados más desregulados, sin ley de salario mínimo, el desempleo, en condiciones "normales", cae, hasta prácticamente el pleno empleo (caso de Suiza que menciono a continuación). Cuando existe pleno empleo (y por tanto poco desempleo) no existe una "gran reserva" de trabajadores desempleados a la que las empresas puedan recurrir para contratar. Esto significa, que si una empresa quiere contratar, no va a ir como digo, a esa reserva de desempleados. Va a tener que competir por "quitarle" ese trabajador a otras empresas. ¿Y cómo va a quitarle a otras empresas ese trabajador? Mejorando las condiciones ofrecidas, condiciones entre las cuales se encuentra el salario. Por tanto, los salarios tenderán a subir de manera natural.

Esto puede observarse en los mercados laborales más desregulados, por ejemplo: Suiza. Suiza, exceptuando dos cantones, no impone un salario mínimo como ley. El desempleo es, en prácticamente todos los años, inferior al 5% (lejos de las cifras que manejamos en España). ¿Y ocurre esto porque los que están empleados lo hacen bajo las condiciones explotadoras de los capitalistas? ¿hay poco desempleo porque los empresarios contratan en condiciones precarias?

De nuevo: no. El Percentil 25 de los salarios en Suiza, es decir, el 25 % de los trabajadores con menor remuneración se sitúa, en términos de poder adquisitivo, por encima del salario MEDIO español. Por tanto no, ese pleno empleo no se deriva de unas nefastas condiciones impuestas por los capitalistas a los trabajadores aprovechándose de que "papá estado" no ha impuesto la ley del salario mínimo. Entre otras cosas, es resultado del proceso descrito en el sexto párrafo.

En mercados más desregulados, más empleo. A más empleo, más competencia entre empresas por hacerse con trabajadores (ya que están prácticamente todos empleados). A mayor competencia entre empresas por esa mano de obra, mejores y más atractivas condiciones para esta mano de obra (incremento de los salarios).

Esto ocurriría en lo que podemos llamar "condiciones normales", sin embargo, puede perfectamente no ocurrir en ciertos entornos. Por ejemplo, si una empresa, monopoliza un sector/área de manera que, no hay otras empresas "compitiendo" por llevarse a sus trabajadores. Esta empresa tendría un poder negociador tan elevado que permitiría pagar muy por debajo de lo que los trabajadores producen. Como este, pueden introducirse diversos matices, casos o entornos en que lo comentado en el artículo no se daría. Pero, en términos generales y en un mercado libre o algo que se le parezca, es algo que tiende a ocurrir. 

Esta cuestión daría para párrafos y párrafos, para innumerables debates y reflexiones pero, quedémonos con una cosa: este tipo de medidas, en la mayoría de ocasiones, no van en beneficio de la población. Van en beneficio del que ha hecho creer a la población que estas medidas si le benefician, es decir: el político.